Higiene íntima después del deporte

Durante el deporte, la transpiración y la maceración a nivel de las mucosas pueden provocar o agravar las irritaciones y picores, sobre todo en las mujeres sensibles que padecen pequeños trastornos ginecológicos frecuentes. He aquí nuestros consejos para compaginar una actividad deportiva y un bienestar íntimo más elevado.

 

Para todas las actividades deportivas (jogging, danza, fitness, etc.):

Después del deporte, la ducha o el uso de toallitas son la única manera de interrumpir la maceración y calmar las irritaciones posibles causadas por los roces con la ropa.

  1.  Evite los pantalones o los shorts demasiado ajustados, que favorecen la transpiración y los roces, fuente de irritaciones.
  2. Utilice ropa interior de algodón antes que los tejidos sintéticos o la seda, que son más irritantes.
  3. Después del esfuerzo, dúchese y hágase un aseo íntimo para evitar la maceración, que suele ser responsable de la aparición de micosis íntimas.
  4. Lávese con las manos y no con un guante, donde pululan los microbios.
  5. Si se ducha frecuentemente, privilegie el uso de un cuidado limpiador suave sin jabón.
  6. Después de la ducha, séquese bien el cuerpo y la zona íntima con una toalla limpia y seca.
  7. Utilice toallitas íntimas calmantes si no puede darse una ducha. Son muy prácticas y pueden dejarse en la bolsa de deporte.

 

Para las actividades acuáticas:

El agua de la piscina puede agravar los picores y las irritaciones en las mujeres con piel y mucosa sensibles. Una vez que salga del agua, le recomendamos que se quite cuanto antes el bañador mojado.

 

La humedad del bañador favorece el desarrollo de las micosis íntimas.

 

También resulta esencial eliminar los restos de cloro y productos desinfectantes del agua de la piscina, que son muy irritantes. Para ello, basta con ducharse con un cuidado limpiador íntimo y corporal o utilizar toallitas íntimas calmantes.

Dr. Jean-Marc Bohbot